Crónica

Las crónicas tienen ese dejo de deja vù de las vidas. Tomada la inspiración de García Márquez, imprimo estas letras. Sueño con ver publicados mis cuentos o escritos. Para más cuentos: http://historiademialma.blogspot.com

Vida.

lunes, octubre 29, 2007

Tengo ganas de escribir de una manera desenfrenada, para desahogarme de la la inmundicia del mundo. O que se yo, para quitarme esta rabia y pena que me da por no poder ser ese punto de apoyo que tanto necesitas. Por no poder entregarte la confianza que necesitas, ni las palabras de aliento en el momento justo. Porque a veces digo cosas idiotas, haciendo que todo el frágil castillo de naipes fracase y cueste un mundo volver a montar carta por carta, sueño por sueño y suspiero por suspiro. Pero siempre comenzamos de nuevo, eso es rescatable, pero más lo sería si ese castillo jamás se viniera abajo. Es que somos demasiado humanos y las emociones demasiado a la piel, demasiado adolescentes, demasiados no-sé-qué.
Y es que tambien tengo rabia acumulada porque no puedo ser yo, porque no tengo como serlo, no hay espacio, no sé. Sé quien soy, a donde voy, como soy, hasta porque soy, pero no tengo ni la más pálida idea de cual mierda es mi espacio a ocupar en este mundo loco, donde lo único que quiero es bajarme! Y quiero respirar, por sobretodo, darme un descanso, dejar de sufrir, morir por unos días y luego revivir con más fuerzas y más todo, aprovechar mi vida, darme cuenta de que ello es lo que necesito.
Y así tambien poder ayudarte, acercarme más a ti y decir todas las cosas que nunca me he atrevido, quizas por miedo, quizas porque no sé. O ya lo he dicho todo, es que quiero hacer y me enredo. Quiero dar algunos pasos y mis cordones están desatados. Si tan sólo alguien quisiera enseñarme a atarlos! Pero no es tan fácil, práctica, dioses, catacumbas de penas y tu. Ahí, entre todo, me dejas con la cara brillante, lágrimas que brotan como safirios y dejan su estela de rubies, así, reflejo del sol al medio día, como dos gotas que corren por mis mejillas.
Pero no quiero que me dejes, no, sería el fin del mundo, el desastre de epopeya y Troya me consumiría, por no tener a mi Helena. Ayudame, yo te quiero ayudar también, pero somos dos. Se supone que estamos para aprender a diferenciar el yo, del tu y del nosotros. Qué somos hoy?

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