Crónica

Las crónicas tienen ese dejo de deja vù de las vidas. Tomada la inspiración de García Márquez, imprimo estas letras. Sueño con ver publicados mis cuentos o escritos. Para más cuentos: http://historiademialma.blogspot.com

Malezas.

viernes, septiembre 12, 2008

Búscame debajo de tu piel, entremedio de tus dedos, en tus brazos. Búscame en el sabor de tus labios, recuerdame en tu pupila y desapareceré en cada pestañeo. Por eso siempre estoy en tus pensamientos, porque se te ha vuelto imposible olvidar el aleteo de mi cabello en la almohada. Sabes que no podrás dejar de recordar el olor de mi cuello después de hacer el amor. Conoces el sabor de mis besos, el dolor de mis pasiones y el ápice de locura en la mar de contorneos al hacer el amor. Y en tus labios está pegada la sabia de nuestras pasiones ya pasadas. Hoy no has vuelto la mirada, no quieres recordarme más y por eso intentas alejarte de a poco. Sabes que de alguna manera lo logras, porque sabes como irte, sabes el arte exacto de desaparecer en el momento preciso. Pero hay veces que te falla y estás ahí, ese punto para darte cuenta de cuanto más me debes olvidar, pero cuanto más me amas. Y silencio lloras porque reconoces en mi mirada el poder que sé que tengo sobre tí. Y ya no sabes que hacer cuando me acerco contorneando mi cintura a saludarte. No sabes que hacer con mi suave beso posandose en tu mejilla y mi cabello haciendote cosquillas a la altura del cuellos. Como aquella vez que nos miramos directamente a los ojos y el mundo desapareció a nuestro alrededor. Se me hace dificil buscar olvidarte, se me hace imposible desaparecerte de mis sueños, si ya tus pupilas azules han criado su nido en mi garganta y el precio de nunca haberte tenido es más alto de lo que cualquiera pueda imaginar. Y aún así sé todo lo que por tu mente va pasando. Porque ahora que me voy acercando a ti, me inundas en tu mirada, me escrutas de los pies a los ojos y mirandome se atisba en tu mar de agua mansa una gota que superflúa desata un río sobre tu mejilla, dejando su rastro salado que seco con mis manos. Ya no soy nada tuya, nunca lo fui y nunca lo seré. Ya entiendo que no lloras por mi, porque nunca estuvimos juntos, sólo has imaginado al verme todo lo que un hombre concibe de una mujer. Y ahora, que sabes lo que es el amor, lloras porque sabes que nunca encontrarás una mujer que sepa del arte y que te pueda enseñar. A pesar de ser tan jóven, sabes mucho. Y así mismo, acariciandome las puntas de mi cabello que cae sobre ti me pides una cosa, imposible de no realizar, visto todo el amor que te tengo. Un beso.... Despacio ubico mi brazo bajo tu cuello, te levanto un poco y sin importarnos las miradas de todos los presentes, te beso. Primero suavemente, posando mis labios sobre los tuyos, luego mi lengua te los abre un poco, dejando entrar la tuya, que inexperta se enreda y haces que nuestros dientes choquen. Te ries y sé que te ha gustado. Ha terminado ese único acto de la profundidad imposible que sentimos, sólo por míseros segundos de vida. Te acordarás el resto de tu vida de ese episodio y yo lloraré a escondidas por no tener el coraje suficiente para continuar más allá. Siempre has sabido que soy cobarde, a pesar de mi exorbitante personalidad. Mi pequeño...

0 Canto (s):