Sabía que esto me sucedería a mi, que ibas a llegar de lejos para decirme las verdades que ya sabía. Sin embargo te escuché, como un perrito esperando la caricia del amo. Te escuche pensando que mis instintos estaban equivocados. Me dejaste y abandonaste. Ese es el punto. Todavía no logro entender porque desapareciste tan rápido, si todo lo que yo quería era.....bueno, tu entenderías mejor esta parte.
Rondaste fehaciente y durante mucho tiempo mi puerta. Tocabas cada ciertas lunas llenas y yo nunca te abrí. Después de haberlo hecho, enarbolaste tus caprichos por sobre mi y desapareciste como un murciélago cuando llega el alba.
Ahora tu entenderás como yo te entendí, que si descuartizo tu raciocinio, será in iusta causa. Será porque la verborrea de tu corazón fue injusta para mi.

1 Canto (s):
Cuanto dolor hay siempre en los abandonos...
Saludines
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