Te das cuenta? Lo haces de nuevo. Pero esta vez ya es definitivo, me cambiaste por ella y ya está! No hay nada que pueda hacer, nada que decir, simplemente resignarme a tenerte celos, pues nunca fuimos nada, por lo que no puedo armarte escándalos, ni decirte nada. Soy una simple alma libertina que buscaba tenerte para las tardes frías, pero tu instinto salvaje y rudimentario ha escogido una señorita de bien, rubia, ojos claros, más o menos cuica, en fin, todo lo que me dijiste te gustaba y yo nunca hize caso, pensando que serías mi hombre de cama.
Ahí estás, con ella ahora y yo aca...esperando...
(Continuidad a relatos anteriores, no sé porque a veces me da por estas cosas, casi como si me sucedieran a mi...)

3 Canto (s):
¡Qué bueno que no te pasan a ti!
Fraaan, me gustó este. No sé por qué me recuerda a las muchas veces en que me he enamorado perdidamente de algún sujeto en el metro, y la historia dura hasta que llega alguna estación (shoaa la media volá en que me fuí) saludos, nos vemos en la ú.
Me gusta postear donde otros han posteado cuando aun no tengo suficiente confianza... :p
Publicar un comentario