-Esta fría el alba, hermosa, acércate un poco más a mi-.
-Hermosa, estás fría, tus pies hielan, acércate más-
-¿Hermosa? ¿Por qué no me respondes?-
-¿Hola? Una ambulancia, por favor, es urgente, ¡se está desangrando!-
-Hermosa, estoy a tu lado, resiste por favor, eres lo único que tengo, mi razón de seguir viviendo-
-¿Qué ha pasado doctor?-
-¿Una hemorragia, dice? Pero, ¿por qué?-
-¿Una espina, dice? ¿En el índice? ¡Pero si yo no le he regalado rosas!-
-No mamá, no despierta todavía, llevo más de 14 horas velando su sueño. Si, si lograron parar la hemorragia. No, no sé porque fue provocada. Si, cuando despierte la llevaré a casa. No te preocupes, no es necesario que vengas. Si, me cuidaré. Está bien, te quiero má, chau-
-¿Rosas Húngaras? Voy a averiguar donde las venden, no puedo quedarme con esta duda-
-¿Tiene rosas? Busco unas especiales, me dijeron que de Hungría las traen, ¿tiene? ¿Si? ¿Cuanto sale la docena? ¿Las vende mucho? ¿El miércoles me dice usted? ¿Me daría la tarjeta de él? Creemos que atacó a alguien y es la única pista que tenemos-
-Gracias-
-¿Hola? Si bien, ¿hablo con Oscar?-
-Te llamo, porque tu enviaste unas rosas a mi mujer-
-¿Qué no sabes quién es mi mujer? Es Aurora-
-¿Ya lo recuerdas? Eres un cobarde ¿Por qué lo hiciste?-
-¡¿No tienes más justificativo que ese?! ¡Te detesto infinitamente! ¡Estas a punto de ser un asesino! ¿No te das cuenta?-
-¿Cómo se encuentra, doctor?-
-¡Despertó!-
-¡Hermosa! ¿Estás bien? He estado muy preocupado por ti, te he cuidado todos los días, nadie sabía que te pasaba, ni porqué te pasó esto-
-Ya lo sé todo, estuve investigando. Dime la verdad, ¿me engañas?-
-Creeré lo que me digas-
-Te Amo-.
