Quizas es cierto, tienes razón, no hay nada material que nos una, más que un laso invisible de ternura, cariño y comprensión. Pero aún así, las ansias de tenerte, poseerte, son más fuerte. Me debilitas cuando me ignoras, cuando no das cuenta de las cosas que hago o digo, cuando me dejas de lado, cuando me haces sentir que no te importo y que con otros eres el mejor.
Me debilita, también, el deseo de querer estar cerca, de tocar tu piel, abrazarte, besarte, no obstante, me dices que eso ya no es parte de esto, que hemos escogido estos caminos, lo cuales no hacen estar lejos. Te extraño, es cierto, más que a nadie en el mundo. Extraño ese lenguaje inventado para decirnos te amo, extraño tu hablar bajito por las noches. Tu lunar en la espalda, tus manos firmes.
Y es todo, lloro quizás por las noches, cuando no te das cuenta, lloro extrañarte, lloro desearte, lloro por la maldita culpa de que no estás aquí, ahora, conmigo. Algunas veces te tengo en sueños, pero te esfumas con la llegada del alba, te esfumas con la llegada de la verdad.
¿Qué voy a hacer ahora conmigo? Soy un manojo inutilizable de realidades aplastantes. No dejes que nadie me haga daño, ya lo sabes, aquí estoy, esperándote una vez más.

1 Canto (s):
Me alegro que sigas escribiendo en el blog, lo tenias muy botadito.
Un beso ;)
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