Existen tantas formas, maneras, puntos y espacios para dejar que las palabras nazcan de lo más adentro. Rendirse no es la opción, pero si has escogido aquello, ahí tu.
No estoy feliz por las cosas que me han pasado en estos días. La verdad es que el fin de semana fue algo melancólico, recordar cosas del pasado, volver mi mente a hechos que creía olvidados, hacer comparaciones, mermaron mi capacidad de concentración. Aunque es raro, por muy melancólica que me sienta, me cuesta mucho llorar, de hecho, hace meses que no corre una lágrima por mis mejillas. No sé si es bueno, no sé si es malo.
Hoy me regalaron una flor de la manera en que cualquier mujer se derretiría, el gesto lo agradezco y fue muy tierno, pero lo que pasó no lo olvidaré sólo por eso. No es fácil, no soy de acero, a mi también las cosas me duelen o enternecen, pero soy consecuente. Y coherente. Sentir, pensar y hacer deben ser un todo indisoluble y eso estoy intentando hacer con mi vida. Lamentablemente, en este proceso se irán personas de mi lado, pero son los riesgos que corro por querer hacer mi vida mejor.
Después de ese momento de la flor, no me pude concentrar bien, de nuevo, en el estudio. Mi mente regresó al año 2009, cuando conocí a Felipe. Es inevitable que piense en él. Es inevitable que siga enamorada hasta las patas de él. Lo peor, es que con lo que sucedió, mis posibilidades de recuperarlo, son mínimas. En fin, mi especialidad estos últimos meses ha sido hacer de tripas corazón.
Recuerdo como adivinaste que mi flor favorita son las rosas blancas. Cuando llegaste con ese hermoso girasol. A veces tomo las cartas que me escribiste y las releo. Abrazo a mi kiltro guardián, pues como me dijiste tu, que cuando no estuvieras y te extrañara, lo abrazara a el, que serías tu quien me estaba cuidando. Extraño tanto quedarme dormida conversando contigo, extraño tus ojos hermosos. Tu respiración al dormir. Extraño esas conversaciones eternas, que me despertaras en las mañanas, que te preocuparas por mi.
Extraño, también, esas palabras inventadas para decirnos te quiero, cuando veíamos esas películas o series que a los dos nos gustaban tanto.
Dónde quedó todo eso? Tan malo fue al final? Si tan sólo pudiera regresar el tiempo......