No lo quiero admitir, pero todavía me duele.
Me digo mil y una vez que no, que ha pasado el tiempo suficiente, que ya no hay vuelta atrás, pero soy incapaz de dejar de sentir. Y lo peor es que cada noche sigo repitiendo tu nombre una y otra vez hasta que me quedo dormida.
No quiero seguir soñando contigo, maldita sea! Quiero sacarte de mi mente, el tiempo que ha pasado debería ser el suficiente!
Los clavos, definitivamente no sacan otro clavo, pero el tiempo pasa demasiado lento como para esperar que me cure esta maldita herida.
Y aunque intento llorar para vaciar mi alma, ya no quedan lágrimas de tanto que lloré antaño.
¿Qué voy a hacer conmigo? Por momento solo quiero desaparecer, esto no me deja pensar con claridad. No puedo quitarte de mi mente todo el día, a pesar de que me obligo a hacer otras cosas.
Seguir respirando a veces se vuelve algo imposible.
No quiero seguir con esto, me duele más que nada, me siento fatal.
