Pablo se llevó a la chica a su departamento. La relación entre ambos fue enseñada en los tiempos inmemoriables de la creación de Caín y Abel. Una repetición que se da de generaciones en generaciones como una multiplicación fallida de lo primero, una copia no originial, ni autorizada, pero es. El amor ya ha dejado de ser un sentimiento único, tanto se ha prostituido a manos de mozas que buscan dinero, caballeros que prometen y no cumplen, que simplemente se ha desvanecido bajo esa palabra que todos conocen como "Amor".
Sin embargo, la ex novia de Pablo los había seguido con un nudo en la garganta, pues temía perder el fino lazo que había logrado atarle al cuello, del cual lo tiraba de vez en cuando, para hacerle entender que todavía estaba allí, que no la olvidara. Mas Pablo tomaba esa metáfora como una ironía más del destino y se dejaba llevar. De todos modos, él sabe que no extraña su cariño, ni lo que quizo llamar Amor, sino que extraña la compañía, caricias permitidas que puedan repetirse varias noches a la semana (por no decir todas), sabe que extraña tener a alguien que pueda escuchar y decirle bromas negras. Que al final termine enojandose y entre besitos vuelva todo al estado inicial: desnudos como cuando nacimos. Así es la parodia del Amor.
Pablo desnudo pacientemente a la chica del bar, aun ebrio, le costaba desatar el corsé que llevaba encintado. Cuando al fin lo logró y la tuvo desnuda, tocaron la puerta. Él ignoró, pero el llamado fue insistente. Ya cuando escucho a muchos pasos corriendo por las escaleras del edificio, se dio cuenta de que algo malo había pasado; una chica se había suicidado, lanzandose de ese edificio. Cuando él bajó, se dio cuenta de que su ex novia lo había estado espiando y el destino le había enviado su hachazo, el más potente y certero: el de la muerte.
Sin embargo, la ex novia de Pablo los había seguido con un nudo en la garganta, pues temía perder el fino lazo que había logrado atarle al cuello, del cual lo tiraba de vez en cuando, para hacerle entender que todavía estaba allí, que no la olvidara. Mas Pablo tomaba esa metáfora como una ironía más del destino y se dejaba llevar. De todos modos, él sabe que no extraña su cariño, ni lo que quizo llamar Amor, sino que extraña la compañía, caricias permitidas que puedan repetirse varias noches a la semana (por no decir todas), sabe que extraña tener a alguien que pueda escuchar y decirle bromas negras. Que al final termine enojandose y entre besitos vuelva todo al estado inicial: desnudos como cuando nacimos. Así es la parodia del Amor.
Pablo desnudo pacientemente a la chica del bar, aun ebrio, le costaba desatar el corsé que llevaba encintado. Cuando al fin lo logró y la tuvo desnuda, tocaron la puerta. Él ignoró, pero el llamado fue insistente. Ya cuando escucho a muchos pasos corriendo por las escaleras del edificio, se dio cuenta de que algo malo había pasado; una chica se había suicidado, lanzandose de ese edificio. Cuando él bajó, se dio cuenta de que su ex novia lo había estado espiando y el destino le había enviado su hachazo, el más potente y certero: el de la muerte.

0 Canto (s):
Publicar un comentario