Crónica

Las crónicas tienen ese dejo de deja vù de las vidas. Tomada la inspiración de García Márquez, imprimo estas letras. Sueño con ver publicados mis cuentos o escritos. Para más cuentos: http://historiademialma.blogspot.com

Gabriela.

martes, marzo 10, 2009

La muchacha le dio la espalda y se fue. Realmente fue una persona importante, iba pensando mientras caminaba hacia la facultad. Sin embargo las cosas se habían puesto extrañas ultimamente.
Yo la conocí hace varios años atrás y sé su historia de amor desde el inicio, a cabalidad.

Gabriela Ignacia Marchant Espejo nació un nuboso día de Mayo del año 1987, su madre María Rosario Espejo la dio a luz en el hospital más pobre de la ciudad, sin saber que justamente al año siguiente su suerte sería otra al comprar el boleto premiado de la lotería. Premio que supo aprovechar. Gabriela fue educada en el colegio mas prestigioso de la ciudad hasta 8vo básico y luego, para que reconociera su entorno, se fue al mejor liceo. Su puntaje para entrar a la universidad fue el más alto. su vida estaba encaminada a ser regodiada por todos, tenía todo lo que cualquier persona desearía, menos Amor.
En el momento en que esta historia la situamos, Gabriela acababa de perder a su madre y cursaba 4to año de Ingeniería Civil, tenía una beca para viajar al extranjero y vivía a media cuadra de la universidad. Su vida ya había cambiado bruscamente hace pocos meses para que aquello fuera la gota que rebalsó el vaso. De la pena que tenía, se fue a su departamento con un chico, con quien se fue de copas y a la cama. Sin protección de ningún tipo, quedó embarazada. Quizás su vida perfecta hubiese llegado hasta este punto, si sus errores no fueran más aún. Su espanto fue tal que a los dos meses, momento en el cual se enteró, decidió irse por la vía fácil y abortó. Estuvo dos semanas internada en una pieza de mala muerte por el barrio bajo, sabía que quizás nunca más pudiera tener hijos, la presión psicológica de la máquina de raspado fue tal que no pudo dormir y la niña que la cuidaba, compadeciendose de ella le dio calmantes. A tal punto se volvio adicta a aquellos calmantes que un año más tarde, fue a dar a una casa de orates, donde la trataron de su adicción, sin embargo, y a pesar de que convencía a todos de que ya estaba bien, volvía a recaer.
Lo conoció en el puerto, mientras miraba la profundidad que había al final del muelle. Él era un poco más alto que ella, estudiaba Derecho en la misma universidad, le saludo de manera dulce y ella se dio cuenta de que todo lo que antes había vivido sólo podría superarlo estando con un hombre como él. Sus miradas se encontraron con verguenza. Sólo una semana tomaría que se conocieran de una forma en que sabían que se aceptarían. El resto ya es historia, su relación fue larga y duradera.
Ella le dio la espalda al chico, porque consideraba que no era para ella, que las cosas debían ser más maduras, una relación más seria, constante, comunicativa. Y sabía que algún día la encontraría. Tenía ahora tan solo 19 años y su vida caminaba hacia lo que ya saben. Su madre tenía hora con el médico esa tarde y ella decidió darle un respiro a su vida justo en el momento en que no sabía que comenzaría la etapa más álgide de su vida. Y bueno, el resto ya lo saben.


Disculpas por el cuento sin patas ni cabeza, pero escribí lo que me salía, aunque intentando dar un poco de narrativa. Espero les guste...

2 Canto (s):

Anónimo dijo...

Mmmmmm

No se que pensar, no me gusto para nada. fue muy buñuel para mi gusto. circunstancias poco precisas. y tiene un no se que muy "alberto fuget" mezclado con una pizca de palomita blanca y "preguntale a Alicia". en resumen, Lectura de octavo basico.

Siga escribiendo

Johar dijo...

Hola Wiegand

Asi que cambiaste de blogg? que despedida mas triste, aunque parece no fue la unica despedida en este ultimo tiempo. si tienes tiempo me das la direccion de tu blogg nuevo?
el mio sigue siendo igual, creo que sera igual siempre.


Saludos